
Ciencia, desde que tenemos conciencia hemos hecho cuestiones sobre innumerables aspectos de nuestra realidad, o al menos nuestra visión de ella. Vivimos en un constante buscar ¿que? respuestas, amor, paz, comodidad, lo que sea que creamos que es lo que necesitamos.
Eso es ciencia, o digamos la causa de ella, pues sin cuestionar el conocimiento, o mejorarlo, o descubrir algo mas allá, no seriamos lo que somos actualmente, y yo no estaría escribiendo en una pantalla fría, pero que une mas personas que las que alguna vez un café-libro soñó tener en un solo lugar.
Pero esto es "hilo de otro carrete" pues lo que me trae a entretenerme en esta palabrería, es el eclipse de luna del día de hoy, que muy a pesar, no pude observar en vivo y en directo.
Sin embargo, y por nostalgia de recordar el eclipse del año pasado, ese que si vi, y que se presento, curiosamente, el mismo día del solsticio de invierno.
Y como quien le gusta irse por las ramas, por entretener un rato a quien este leyendo esto, que sinceramente espero que lean o esto terminara siendo solo para mi...
Pues el eclipse me recordó, como para dejar de escribir ramas e irse por el árbol, que nuestros antepasados, al buscar la respuestas a los grandes misterios del mundo los cuales eran para ellos que la hierba crece, del cielo cae agua, y que la luna se pone roja, crearon explicaciones, la "primera ciencia".
Mitos y leyendas, bellas historias, fantásticas, que, nosotros sumergidos en mucha tecnología y ciencia moderna hemos olvidado. Mi deseo hoy es recordarlo un poco con una de la mitologías que mas me gusta, La Mitología Nordica y su explicación de un eclipse lunar.
Cuentan que el mal acecha al bien constantemente, buscando la oportunidad de doblegarlo a su voluntad, y destruirle con el fin que la oscuridad reine hasta el fin de los tiempos.
Siguiendo estas creencias, los antepasados de los actuales habitantes de la región nórdica, creían que la bondad y luz del mundo, el sol y la luna (Sól y Mani), eran perseguidos por dos fieros lobos, Hati y Sköll, que significan respectivamente repulsión y odio.
Los lobos eran movidos por la envidia que le generaban aquel par de luminosos seres a los que perseguían incansablemente, sin otro propósito que el devorarlos y que la oscuridad se apoderara del mundo.
Así cuando, alguna vez uno de estos alcanzaba a su presa, intentaba devorarla, generando una oscuridad en la tierra, (y lo que ahora llamamos un eclipse) a la cual los hombres reaccionaban produciendo un estruendo gigantesco para alejar a los feroces lobos, que al asustarse liberaban a sus presas, las cuales continuaban su carrera, hasta el fin del mundo.
Quizás ahora muchos digan que esto solo era ignorancia, para mi era magia, es quizás esa felicidad tan infantil que se pierde al perder la inocencia de la niñez, la pureza de la mente y los sentidos, que cada vez con mayor rapidez dejamos atrás, para dejarnos embriagar con mares de sinsentidos en el olvido y la nostalgia.
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